Hace unos años, al teminar el período eleccionario Puerto RIco le dio al Gobernador Fortuño y a su partido un mandato claro de que era necesario usar todos los recursos del Estado de una forma transparente y eficiente para el beneficio del País y de todos los ciudadanos. Así lo esperaba el país que estaba cansado de oir que el gobierno y los problemas económicos eran el resultado de “un gobierno dividido” entre los dos partidos políticos de mayor número de votantes. Nada más lejos de la realidad.
Los años que han seguido han visto un marcado incremento en la violencia cotidiana–asesinatos y maltrato a menores; así como de corrupción gubernamental. El foco de la corrupción en el presente parece ser los sobornos de parte de legisladores. Decisiones claramente inconstitucionales de parte de los poderes gubernamentales como el cierre del Hemiciclo del Senado a la prensa, o de apariencia de conflicto de intereses, como el “party bus” contratado por el Presidente del Senado para asistir al Tribunal Federal en solidaridad con un senador acusado por actos de corrupción, son ejemplos de mala governanza que erosionan la Democracia que estimamos tanto los puertorriqueños.
La violencia que se generó ayer en el Capitolio, fue la culminación del ejercicio arbitrario de los poderes gubernamentales, carentes del diálogo y de la participación. Primero el Presidente del Senado arbitrariamente abre y cierra las puertas del hemiciclo a la prensa y al público. Luego, se impide la entrada de personas debidamente identificadas al Capitolio, y presenciamos un motín. Los videos que han circulando en los medios lo que muestran es a la policía y su fuerza de choque, que estaba desde temprano acuartelada dentro del Capitolio, agrediendo indiscriminadamente a las personas. Decenas de personas resultaron afectadas por golpes dados por la policía o por gases. Los medios lo ilustran claramente. Véase http://www.elnuevodia.com/fotogaleria-motinenelcapitolio-733333.html; y http://www.primerahora.com/videosdelmotinenelcapitolio-397282.html
La democracia y el gobierno constitucional que tiene Puerto Rico precisa de parte de los poderes gubernamentales de buena governanza. Por governanza nos referimos al uso de los poderes gubernamentales de forma transparente y responsable para el beneficio de la sociedad como un todo. Elementos de una buena governanza son el uso de los poderes gubernamentales de forma no arbitraria, gobernar conforme la ley, responsabilidad, transparencia, y participación a todos los sectores.
Lamentablemente, esto no es lo que estamos viviendo. Por el contrario tenemos un gobierno que pretende legislar a puerta cerrada, gobernar “a la trágala”, mientras cierra los canales de diálogo y responde con violencia. Déjele la violencia al que está al margen de la ley que ya asumirá las consecuencias, pero no pretenda el gobierno convertirse en el más violento de todos.